Privacidad

Por qué "gratis" casi siempre significa que el producto eres tú

Cómo funciona realmente el modelo de negocio de la mayoría de apps gratuitas del mercado.

Ninguna app se mantiene sola. Alguien paga los servidores, el tiempo de desarrollo y la ficha de la tienda desde la que se descarga. Cuando el precio dice 0 €, esa cuenta no desaparece: se paga por otra vía, y esa vía casi siempre eres tú.

El producto no es la app

El modelo publicitario que sostiene la mayor parte del software gratuito no vende software: vende atención y previsión. Un anunciante no paga por enseñarte un anuncio, paga por enseñárselo a alguien con una probabilidad alta de comprar. Esa probabilidad se calcula, y para calcularla hace falta materia prima: qué abres, cuándo, desde dónde, cuánto rato y después de qué.

Por eso el negocio no premia recoger lo justo, premia recoger de más. Un dato que hoy no sirve puede cruzarse mañana con otro y valer. Almacenar sale barato; borrar no le aporta nada a nadie.

Lo que se recoge no siempre se ve

  • Identificadores de publicidad que siguen siendo el mismo tú entre apps de empresas distintas.
  • SDK de terceros incrustados en la app, que envían datos a compañías cuyo nombre no aparece por ninguna parte.
  • Telemetría de uso: qué pantallas abres, cuánto tiempo pasas en cada una, con qué frecuencia vuelves.
  • Metadatos de red y ubicación aproximada, que no necesitan GPS para situarte en un barrio.

Nada de esto es ilegal ni está del todo oculto: vive en una política de privacidad de once mil palabras que nadie lee. Y ese es justamente el punto.

La otra manera de hacerlo

Silentium Supernova cobra por sus apps. Es una frase incómoda de escribir en una página de ventas, pero es la que sostiene todo lo demás: si paga quien usa la app, no hace falta que pague nadie más; y si no paga nadie más, no hay ningún motivo para recoger nada.

En la práctica significa cuatro cosas concretas:

  • Sin cuentas. No hay registro, así que no existe una base de datos de usuarios que se pueda filtrar.
  • Sin analíticas ni telemetría. No sabemos qué pantallas abres, y no es una promesa: es que no existe el código que lo enviaría.
  • Sin nube. Tus notas, tus sesiones y tus ajustes viven en el dispositivo. Si desinstalas, se van contigo.
  • Sin anuncios ni SDK de terceros dentro de la app.

Cómo comprobarlo sin fiarte de nosotros

No hace falta creer a nadie de palabra. Un cortafuegos local, o el propio modo avión, dicen bastante: una app local-first sigue funcionando entera sin red. Si algo deja de funcionar sin conexión y no tenía ninguna razón para necesitarla, ya sabes que estaba hablando con alguien.

Gratis no es malo por definición. El software libre, los proyectos financiados con donaciones y las herramientas mantenidas por su comunidad son gratis y limpios. La pregunta útil no es cuánto cuesta, es quién lo paga. Cuando esa respuesta no aparece por ningún lado, suele ser porque la respuesta eres tú.